En el 2003 -después dos años de trabajo- le correspondió a la Comisión de la Verdad y Reconciliación, culminar su mandato y entregar su Informe Final. Por un lado, se cumplía una aspiración en el proceso de transición democrática y por otro, se abrían grandes desafíos para el estado y la sociedad entera: conocer la verdad, administrar justicia y reparación e iniciar el camino de la reconciliación.
Para que no se repita